
Retaron a los jinetes "más
valientes" a que se sentaran en medio del ruedo
a jugar una manita de
dominó, mientras que los payasos les echaban el
novillo encima; ganaba el que
no se moviera; pero, tal como se vé en la
serie de fotografías, ninguno
aguantó y el animal hasta la mesa desarmó.

Hubo jineteo de toros, por parte de gentes de San Antonio y Laredo, Texas.